Viernes 28 de Noviembre | 20:00h
Falta poesía y sobra miedo. Falta sinceridad y sobra hipocresía. Falta valor y sobran palabras. Falta amor y sobran convencionalismos. Faltan voces y sobran murmullos. Falta horizonte y sobran lupas. Falta verdad y sobra mentira.
En definitiva, falta poesía y sobra miedo, y este mes de noviembre el activismo de la Karpintería ha sido el saldo a pagar por tanto hablar, por tanto necesitar, por tanto querer expresar… y a pesar de que está siendo duro, porque llegas a la cama y todo es fragmentario y ansioso, es el precio a pagar por desear que la poesía sustituya al miedo: Justicia Poétika.
Lo bueno es que no lo hemos hecho solas. A nuestro lado, muchxs que nos han dado calor y conscientes de la magia que es mucho más que la suma de todxs, han sabido acompañarnos y echarnos una mano. Nunca es fácil y siempre habrá cosas que te gusten más y otras menos, pero como dicen los Raperos de Emaus, la vida siempre juzga y casi nunca es justa.
Justicia poétika es lo que queremos hacer con el taller de creación colectiva de canciones de rap, y justicia poétika es lo que queremos dar al abrir nuestras puertas el viernes a MC jóvenes y no tan jóvenes con mucho que decir, con mucha poesía que ofrecer, con mucha alma puesta sobre bandeja de plata y aceras. Con muchas barreras y con muchas alas para dejar muy atrás todas las fronteras, que un día tan gris como hoy, alguien sin corazón, impuso a traición.
El jueves de 18:00-20:00h a escribir y meter en ritmo en el Taller Justicia Poétika y el viernes a las 20:00h, a escuchar y disfrutar de las voces de Ni Nago, Madame La Dama, Stile-e, la Basu y Aneguria. Serán un par de días de bases y letras, y serán esta vez las mujeres las que agarren el lápiz y el micro y ocupen el espacio. Nuestro salón será el emplazamiento de reunión para cualquiera que desee compartir estas experiencias con Eskina Femenina e Histeria Kolektiboa.
Regae, Rap, Bases y muchas ganas serán nuestros acompañantes.
Os dejamos con un video grabado en el Bar Etxegabe de Ni Nago y La Basu, el sonido es nefasto pero con verlas a ellas, creo que es suficiente para sentir.
Se ruega máxima discreción y delicadeza con el tema de la puerta de abajo. Estamos en el límite del «bien».